Ene 11

La historia de éxito de las empresas gacela empieza siempre por su fundador o, cuando menos, con un cambio de dirección en una empresa estancada o en declive. “Son personas con una clara ambición por crecer, con experiencia emprendedora o de gestión, que conocen el sector, tienen una red social importante para desarrollar alianzas y centran sus esfuerzos en crear un equipo completo y muy competente”, dice
¿Cuántas de sus habilidades compartes?


El don de la oportunidad
Los fundadores de gacelas crean sus empresas al detectar una oportunidad, nunca se mueven impulsados por la falta de perspectivas profesionales.
Son emprendedores con una motivación tipo pull, como se llama en el argot empresarial a las personas orientadas a detectar nuevas oportunidades de negocio y a la búsqueda de la innovación de productos
y procesos en sus empresas. Este mismo “don de la oportunidad” se refleja en los gestores que convierten negocios “ruinosos” en corredores de primera. Un buen ejemplo es Josep María Lloreda, que transformó una empresa familiar de recubrimientos metálicos en la actual KH Lloreda, centrada en el mercado de detergentes de gran consumo. El éxito de esta empresa, que crece a un ritmo del 20% en empleo y facturación, no hubiera sido posible si su actual presidente no
hubiera centrado el negocio en detergentes, tras lanzar al mercado el que hoy es su producto
estrella, el KH-7, capaz de competir con los gigantes del mercado. ¡Un producto que llevaban años utilizando en la empresa para uso interno y que hoy tiene el 60% de cuota de mercado de quitagrasas!
Pasión por su equipo
Estos súper emprendedores tampoco responden al perfil del promotor típico que intenta controlar todas las áreas del negocio ejerciendo de empresario “orquesta”. “Son promotores que piensan a lo grande desde el principio, creando una empresa con un cierto número de empleados. Sin equipo, es imposible crecer”, señala Juan Carlos Cubeiro, presidente de Eurotalent. Al elegir a su equipo buscan, además, personas que les sirvan de complemento. “Pero van más allá del clásico ingeniero que se une a un buen comercial y un financiero. Buscan la complementariedad en todos los sentidos, también en los objetivos personales del proyecto. Para el crecimiento del negocio es clave que el promotor sea capaz de crear un equipo en el que todos remen en la misma dirección”, explica Ignacio de la Vega.
Ambición por crecer
La ambición de los “emprendedores gacela” facilita el éxito del negocio, ya que “existe una asociación clara entre crecimiento y salud. Al tener más capacidad, más volumen, más presencia en el mercado, más marca… van generando una serie de defensas que les da más estabilidad que a las micro empresas”, añade De la Vega.

Fuente : Revista Emprendedores

Ene 10

El origen de toda actividad empresarial tiene dos componentes básicos que resultan imprescindibles:

  • La idea
  • Una o más personas

Efectuando un análisis de los dos componentes anteriores las primeras preguntas que nos surgirían son.
¿Cualquier idea puede llegar a ser el germen de una empresa? ¿Cualquier persona o grupo de personas tiene capacidad para llegar a desarrollar una actividad empresarial? Las respuestas son evidentes verdad, pues ya veréis que no tanto…

Históricamente todos hemos oído hablar de empresarios que sin formación quizás aplicando un buen sentido común , una buena intuición o quizás sabiendo de forma inconsciente los factores clave que determinaban su negocio consiguieron hacer triunfar una idea. Quizás gozaban de una inteligencia excepcional que apoyándose en colaboradores de igual valía le convirtieron en el paradigma de este mundo en el que todos soñamos con tener la idea genial.

Pero la realidad es que la complejidad económica actual no nos permite estos movimientos intuitivos y que ante todo debe primar una correcta formación para poder sacar todo ese jugo que creemos puede tener nuestra idea.

Luego está la idea. Hay mil historias de estos casos de éxito donde explican como surge la idea , casualidades, necesidades , improvisación , etc ,etc.

Los casos más habituales son en los que a partir de un uso inventado surgen evoluciones del modelo inicial que permiten dar nuevos usos y nuevos productos. Un ejemplo esta web. (Aquí hemos cogido una parte de los conocidos blogs y otra de las conocidas redes sociales de Internet para crear este híbrido intentando dar un nueva aplicación.)

Por ello creo que no seria justo definir los requisitos mínimos que debe tener una idea ya que la experiencia nos dice que ideas que no se consideraban buenas se han convertido en ejemplos de éxito (chupa chups) mientras que ideas que parecían que iban a marcar historia son ejemplos de fracaso (HD-DVD).

Cuando surgen estas ideas que quizás están escasas de ese potencial que las convierte en excepcionales pero son asumidas por personas que si lo son nos encontramos que ese binomio probablemente si nos lleve al éxito.

En base a todo lo comentado ninguna persona debe ser descartada como empresario , ni ninguna idea debe considerarse peregrina ya que la combinación de ambos es la que marca el futuro de ese negocio.

El emprendedor